
Fueron creados para los trabajos más ingratos, pero lo que en un principio debiera haber sido beneficioso para todos, hundió en una crisis mayor a la población humana. Por ello, los androides fueron relegados al mundo del entretenimiento, aquel en el que nada podría estropearse.
The Karel Čapek Trouppe se había instalado en aquella explanada después de una travesía de miles de parsecs.
—Dudo que venga alguien –comentó Rakk-EE. —Los compañeros se incomodan con las permanencias cortas, quizá deberíamos replantearnos quedarnos aquí.
—¿Y ahora qué? ¿Por qué tanto jaleo? No hace falta tener tanto miramiento, Fra-Z.N. Nos quedamos, el espectáculo debe continuar.
La lluvia, que no paraba de caer, había convertido la calle en un barrizal.
RaK-EE aunque tenía ganas de contestarle guardó silencio. Sigue leyendo «The Karel Čapek Trouppe: el espectáculo más grande del mundo»